Mié 31 diciembre 2025
En recuerdo de Antonio Belda
Mas Poemas
Últimas Publicaciones
Ya no riman los poetas
Incluido para su publicación en la selección de poemas del «V Concurso Internacional de Poesía Inédita «En lo Alto del Río», Zapatoca, Colombia». Ya no...
Quiero Verlo
Un destino diferente
Finalista en el V Concurso de Sonetos «Hernán de Usero» Un destino diferente No busques la razón entre mis versos, hace tiempo renuncié a su cuidado. Sólo...
Quiero Verlo
Día de mercado
  Finalista en el VI Concurso de Poesía “Rosa Butler” Ateneo Literario de Artes y Ciencias de Puerto Real  Día de mercado Con el alba parte del caserío...
Quiero Verlo
La saeta
Finalista en el VI Concurso de Poesía “Rosa Butler” del Ateneo Literario de Artes y Ciencias de Puerto Real  La Saeta Se arquea sobre la cuerda vibrante...
Quiero Verlo
En recuerdo de Antonio Belda
Apenas el sol rozaba la cumbre del Montcabrer y la escarcha de la noche como si fuera un mantel cubría Sierra Mariola con sus gotitas de miel, con la escopeta...
Quiero Verlo
Cuando dejamos de vagar
TERCER PREMIO (POESÍA) EN EL V CERTAMEN LITERARIO «LITERATÚRIA» DE RIBA-ROJA DE TÚRIA Al principio, antes «No todos los que vagan están perdidos» JRR Tolkien....
Quiero Verlo
A la sombra del moral
ACCÉSIT EN EL CERTÁMEN CULTURAL «CASA DE LEÓN EN LA CORUÑA 2025» A la sombra del moral Al doblar la curva del teso, Roberto vio la torre de la iglesia....
Quiero Verlo
VERANO
PRIMER PREMIO EN EL X CERTAMEN LITERARIO «CONSTANCIO ZAMORA MORENO» VERANO Hombre segando Siervo de un amo al que desprecias, al que insultas entre dientes,...
Quiero Verlo

Apenas el sol rozaba
la cumbre del Montcabrer
y la escarcha de la noche
como si fuera un mantel
cubría Sierra Mariola
con sus gotitas de miel,
con la escopeta en el hombro
y detrás de su lebrel
Antonio se echaba al monte
al filo de amanecer.
Y avizorando las lomas,
hundiéndose en las vaguadas,
recorriendo los senderos
y escudriñando las matas,
como si fuera un suspiro
se acababa la mañana.
Pero un día de diciembre
—veintisiete era del mes—
salió como siempre al monte
mas ya no supo volver.
Abandonó la vereda
que no lo quiso traer.
No reconoció el arroyo
donde calmaba su sed.
Su mirada, siempre clara,
se enturbió y no pudo ver
el camino de regreso,
y nos quedamos sin él.
Y en la Sierra de Mariola,
cuando el sol comienza a arder,
los olores de las hierbas
echan de menos su pie:
la Hierba Luisa, el cantueso,
el poleo y los hinojos,
la manzanilla, el espliego
y hasta el humilde rastrojo
preguntan ¿dónde se fue?

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Apúntate a mi canal

Loading
La Octava Silla
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.