Sáb 17 diciembre 2016
Volver al arado
Mas Artículos
Últimas Publicaciones
En recuerdo de Antonio Belda
Apenas el sol rozaba la cumbre del Montcabrer y la escarcha de la noche como si fuera un mantel cubría Sierra Mariola con sus gotitas de miel, con la escopeta...
Quiero Verlo
Cuando dejamos de vagar
TERCER PREMIO (POESÍA) EN EL V CERTAMEN LITERARIO «LITERATÚRIA» DE RIBA-ROJA DE TÚRIA Al principio, antes «No todos los que vagan están perdidos» JRR Tolkien....
Quiero Verlo
A la sombra del moral
ACCÉSIT EN EL CERTÁMEN CULTURAL «CASA DE LEÓN EN LA CORUÑA 2025» A la sombra del moral Al doblar la curva del teso, Roberto vio la torre de la iglesia....
Quiero Verlo
VERANO
PRIMER PREMIO EN EL X CERTAMEN LITERARIO «CONSTANCIO ZAMORA MORENO» VERANO Hombre segando Siervo de un amo al que desprecias, al que insultas entre dientes,...
Quiero Verlo
La mula Rubia
PRIMER PREMIO XXIII CONCURSO DE RELATOS «VÍCTOR CHAMORRO» Al salir de la curva, a Paco le pareció ver a alguien apoyado en uno de los olivos que había...
Quiero Verlo
Fallado el CONCURSO RELATOS «VÍCTOR CHAMORRO» 2025 a favor de Antonio Luis Vicente Canela
ACTA DEL FALLO DEL XXIII CONCURSO DE RELATOS BREVES «VÍCTOR CHAMORRO» 2025. Reunidos en asamblea los miembros del Jurado Dª. Greta Crespo Fernández, D....
Quiero Verlo
La vida del teniente coronel Canela: entre las operaciones especiales en Irak y la poesía en Alicante
Entrevista de Asturias Exterior>la nueva España, por Eduardo Lagar, 12 de agosto de 2025 Este militar avilesino jubilado, miembro de la directiva del...
Quiero Verlo
A mi padre
Finalista en el X Certamen Literario «Universidad Popular de Almansa»  ¿Qué hay detrás de ti, si ya no eres? ¿Si apenas recuerdas el nombre de tu hijo?...
Quiero Verlo

Cuando era un adolescente pasaba los veranos en casa de mis abuelos paternos en Castilla. Las faenas del campo llenaban por completo la jornada, de sol a sol. Entre ellas había una que consistía en separar el grano de la paja: “limpiar”, que en la era propiedad de mis abuelos requería para su correcto desarrollo que el “aire soplara de arriba”. La tarea exigía cierta habilidad ya que con un pequeño briendo había que lanzar hacia arriba una cantidad de grano y paja y el viento y la gravedad se encargaban del resto.

Una mañana cuando llegué a la era contemplé con estupor que había en ella una gran máquina de color azul. Era una limpiadora. Dos personas se afanaban en llenar la tolva y la máquina, impulsada por un pequeño motor de gasolina, separaba de forma mecánica paja y cereal. Una tarea que antes requería varios días de trabajo pasaba a realizarse en una sola mañana y, lo más importante, ya no dependía de que hubiera o no viento, ni de la dirección en la que éste soplara.

Para mí su adquisición tuvo una consecuencia directa: antes era uno más de los que se afanaban sobre la parva para limpiar, pero ahora, debido a mi juventud, no se me permitía acercarme a la limpiadora ni por supuesto manipularla. Me entraron unas ganas terribles de emprenderla a golpes con la máquina y devolver las cosas a su estado original. Tardaría muchos años en saber que aquel impulso mío se llamaba ludismo y que había nacido en la Inglaterra de principios del siglo XIX.

Hoy, cuando todo lo narrado queda cincuenta años atrás, leo con la misma estupefacción con la que entonces contemplé la limpiadora, que los sindicatos proponen como solución para llenar ­-las cada vez más vacías arcas de la Seguridad Social- que las empresas  tributen por los robots que sustituyen a las personas en la realización de determinadas  tareas como si de trabajadores se tratara. ¿De verdad que este neoludismo es la única solución al problema? ¿Dónde irá a parar el I+D+I entonces? Ya puestos nos podemos hacer todos amish y volver al arado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Apúntate a mi canal

Loading
La Octava Silla
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.